Bancos y cajas comienzan a detectar una leve ralentización del crédito a promotores. Pero sólo en segundas viviendas. Las mayores exigencias en la concesión de estos préstamos para nuevos promotores contribuyen a esta ligera desaceleración. El crecimiento, no obstante, sigue muy alto: en el primer semestre era del 46,66%, con 203.879 millones de euros prestados.